Sunday, November 29, 2015

HUMAN GENOME




HUMAN GENOME: AN  INFORMATION REPOSITORY

Now that we have completed  templates of the human genome and are sure that their 4 basic points: A-T-C-G combined in a thousand and one ways, the manner of Morse code (dots and lines) or classical computing (1 and 0), it is logical that the entire genome is as  Christopher Adami   (Michigan State University) sustains:  a repository of information of the world,  stored in small bits,   with structural features shaped by evolution, urged by needs of living beings who carry them, aimed  to  meet their  needs. According to information theory, the genome would be an encyclopedia of the world containing information to survive through evolution. As well as proved by  natural mutations and multiple current experiments, the repository can be artificially modified at will causing predictable creatures, but not necessarily adapted to the same environment they come from. Adami also tries to answer the question : how life was formed ?. Did it originate by chance ?. Adami said that although this possibility is almost zero (to spontaneously generate 100 bits of information in  our solar system is zero), there are important mat  reflections to this respect:  first we would have to know the frequency distribution of the letters (nucleotides) to form a self-replicating bit (random chance on earth: 1 in 10 billion). Adami argues that the frequency of the letters does not occur with equal frequency (depends on temperature, pressure, acidity), also  different niches exist on earth with different probabilities of distribution that would favor the spontaneous emergence of correct bits. Such niches could have been underwater volcanic vents, initial suppliers of the energy needed for the formation of genes and metabolism of  emerging life. Build certain types of molecules and create others help obviate the limitations of chance. According to  Adami, we must stop thinking in life only from the chemical point of view, it  must be done in terms of information (ability to make predictions better than random chance).  Having been established that building life  by   chance is  mathematically almost nil, allows the existence of alternatives: life could have come from outer space, having been designed by some sort of  supraterrestrial intelligence.

GENOMA REPOSITORIO DE INFORMACION

Ahora que  tenemos plantillas completas del genoma humano y conocemos  que sus  4  letras básicas:  A-T-C-G combinadas de mil y un maneras, al modo  del alfabeto morse (punto y raya) o de la  computación clásica (1 y 0), es lógico pensar que la totalidad del genoma sea   como lo sustenta  Christopher Adami (Michigan State University),   un repositorio  de información almacenado en pequeños bits, del mundo que nos rodea con características  estructurales  moldeadas por la evolución, urgidas por necesidades de los seres vivos que las portan,  destinadas a resolver  sus  necesidades. Según la teoría de la información, el genoma sería una  enciclopedia del mundo que nos rodea conteniendo información para sobrevivir  mediante la evolución. Siendo así y como lo prueban las mutaciones naturales y múltiples experimentos actuales, el repositorio  puede  ser modificado artificialmente a voluntad  originando seres  predecibles, aunque no necesariamente adaptados al mismo entorno  del que proceden.  Adami intenta responder también la pregunta ¿Cómo se formó la vida?. ¿Se originó por azar?.  Adami dice  que aunque esta posibilidad es casi nula (generar espontáneamente 100 bits de información con sentido en nuestro sistema solar es cero),  hay reflexiones matemáticas importantes al respecto: primero habría que conocer la distribución de las frecuencias de las letras (nucleótidos),  para formar un bit  autoreplicante (posibilidad al azar en la tierra:1 en 10 billones).  Adami arguye que la  frecuencia de las letras  no ocurre  con igual frecuencia (depende de la temperatura, presión, acidez), además de existir  diferentes nichos   en la tierra  con  diferentes probabilidades de distribución que favorecerían la emergencia espontanea de bits correctos. Tales nichos podrían haber  sido  los  respiraderos volcánicos submarinos, surtidores iniciales de la  energía necesaria para la formación de genes y  metabolismo de la vida emergente. Construir cierto   tipo de moléculas y crear   otras contribuiría  obviar las limitaciones del azar. Según Adami, hay  que  dejar de pensar en  la vida solo desde el punto de vista químico, hay que hacerlo  en términos de información (habilidad para hacer predicciones con mejores posibilidades que  el azar). El que  las  chances de construcción de la vida  al azar   sean  matemáticamente casi nulas,  permite la existencia de alternativas : la vida podría haber provenido  del espacio exterior, habiendo sido  diseñada por  algún tipo de inteligencia  supraterrestre.