Monday, September 05, 2016


In the last four days we analyzed  the photos  of   Jupiter’ surface, its poles and some of its satellites, sent to earth by the Juno probe. In this regard, it seems important to comment on two aspects:  I) The images sent are corroborative, but modestly novel, not changing much  the   overview and known  aspects  on this planet. Just a little more than  the  inside  provided by  images sent by the   Cassini-Huygens  probe  (2004), as it passed   by Saturn,  ratifying   Jupiter as a gigantic and rugged gaseous planet,  although  it  provided   little information about  its  internal functional structure. While the international press talks now about   completely different photos, the  real  thing  is that Jupiter is obviously different. Jupiter is not a rocky but a gaseous planet (and therefore different). That’s why Jupiter  will  continue  being so   different.  Nevertheless there are some  solid data  missing  from its rocky inner core,   the significance    of the great red spot, the movement of his innermost layers, its high speed of rotation on its axis and others. Certainly,  their north and south poles not look white as in  Earth, but blue for reasons that are already being explained. These,  does not change things so much. The photos sent by Juno  confirm what was already known: a rather turbulent and bleak picture. Today, Jupiter is an  uninhabitable planet. But if we tried to find something good to earth human beings in  this pessimistic outlook, we may find something  at  long term. II) To answer the above may be necessary to ask: Why we must  explore this planet? What benefits can bring this kind of research? Although paradoxical, the matter is that if we confirm certain assumptions about the consequences of   gas structure of this planet, maybe after a few thousand years (seconds in the history of the cosmos), it will allow earthlings live in a future  not only on Jupiter, but also in one of its satellites, because Jupiter is almost a second sun. An emergent  potential dark sun, when the current sun will become a white dwarf that will disappear along with all   rocky planets (Earth, Mars, Mercury). When that happens Jupiter and  Europa  (with its vast oceans),  will remain in its orbit, given its independence from the sun of our planetary system. Regarding the issue of protecting our planet, Jupiter has its own  history.  4000 million years ago  Jupiter swallowed  the ocean of Mars, during a migration out of its orbit (performed also by Saturn), respecting the oceans of  Earth. Jupiter  has also served as a protective shield of our planet avoiding the impact of comets and asteroids on our planet that could have  eliminated  all forms of human life. That is the reason to study this giant.
En los últimos 4 días analizamos  las fotos de la superficie de Júpiter, sus polos  y  algunos de sus satélites, enviadas a la tierra por la sonda Juno. Al respecto,   nos parece importante comentar 2 aspectos: I) Las  imágenes enviadas son confirmativas, pero modestamente novedosas, no  cambiando  mucho la visión general   ya conocida de este planeta. Apenas un poco más del inside  proporcionado  por  las imágenes enviadas  por la  nave-sonda  Cassini-Huygens (2004), a su  paso por  Saturno  que ratifico a  Júpiter como un planeta gaseoso gigantesco  y agreste aunque proporciono  poca información de su aspecto  funcional interno. Aunque la prensa internacional habla ahora, de fotos totalmente diferentes, lo real es que el Júpiter  diferente es obvio. Júpiter  no es un planeta rocoso  sino   gaseoso (y por lo tanto diferente). Es decir,  continuaremos viendo cosas  diferentes de él.  Empero,   faltan obtener  datos más sólidos de    su núcleo central  interno rocoso, de la razón de ser  de su gran mancha roja, del  movimiento de sus capas más internas, de su gran velocidad de rotación sobre su eje y,  otros.   Que sus   polos norte   y sur  no luzcan   blancos   como los de la  Tierra,  sino  azules  por razones que  ya están siendo  explicadas no cambia mucho las cosas. Las fotos enviadas por Juno   confirman lo ya conocido : un panorama  bastante turbulento y desolador.  Hoy por hoy,   un planeta inhabitable. Empero si tratásemos de encontrar algo bueno para los terrícolas dentro de esta perspectiva pesimista,  quizás descubramos   algo a largo plazo. II) Para responder a lo  anterior quizás sea necesario  preguntarse: ¿Para  qué explorar este planeta? ¿Qué beneficios puede traernos  este tipo de investigaciones?  Aunque paradójico,  el asunto es que el confirmar  ciertas  presunciones sobre las consecuencias de la estructura gaseosa de este planeta, puede   que   después de algunos miles de años (segundos en la historia del cosmos), permita a los terrícolas  habitar   no solo en Júpiter,  sino también en  alguno de sus satélites, porque Júpiter es casi un segundo sol. Un potencial  sol  oscuro, cuando el sol actual se convierta en una enana blanca que desaparecerá conjuntamente con  todos los planetas rocosos (Tierra, Marte, Mercurio). Cuando eso suceda Júpiter y Europa (con sus inmensos océanos), permanecerán en su órbita, dada su independencia del sol actual de nuestro sistema planetario. Respecto al tema protector de Júpiter sobre nuestro planeta hay antecedentes.  Hace   mas o menos  4000 millones de años Júpiter se tragó el océano  de Marte durante una migración fuera de su órbita (que también realizo Saturno), respetando los   océanos de la Tierra. Asimismo,  ha servido de escudo protector de nuestro planeta  evitando el impacto de  cometas y asteroides sobre nuestro planeta que de otro lado hubiesen podido eliminar toda forma de vida humana.  Esa es la razón para  estudiar a este gigante. 

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